Suplementos de omega-3

Nuevo varapalo a los suplementos de omega-3

Es un hecho comprobado que los ácidos grasos poliinsaturados omega-3, esos que se encuentran de forma natural en el pescado azul y otros alimentos como las nueces, son esenciales para el ser humano y especialmente beneficiosos para la vida de los enfermos coronarios.
Precisamente por ello, es normal que el mercado se sature de suplementos que ofrecen una mayor concentración de estos ácidos grasos, muchas veces recomendados por los cardiólogos, que se venden como la panacea para muchas personas con riesgo cardiovascular. Sin embargo, si hace apenas unos meses un estudio ponía en entredicho el papel de estos complementos para las personas diabéticas con alta probabilidad de sufrir un episodio cardiovascular; es ahora cuando un análisis de 20 investigaciones sobre esos supuestos efectos beneficiosos vuelven a ponerlos en el saco de la duda al utilizarlos para prevenir estos episodios.

Los resultados

Según el análisis publicado en la revista ‘Journal of the American Medical Association’ (JAMA) por investigadores del Hospital Universitario de Ioannina (Grecia) donde se analizaban los resultados de cerca de 70.000 personas, se descubrió que la ingesta de estos suplementos no se asociaba con un menor riesgo de fallecimiento por cualquier causa relacionada con la salud cardiovascular, ya fuera muerte súbita, ataque cardiaco o derrame cerebral.

“Para la realización de este análisis buscamos estudios aleatorios, donde los participantes fueran controlados en grupos que tomaran estos complementos y otros a los que se les suministrara placebo y que todos estos suplementos se ingirieran en las fases primaria y secundaria de prevención de enfermedades cardiovasculares”, explica el doctor Evangelos C. Rizos, del citado hospital griego.

Conseguida la muestra, los autores encontraron que la asociación entre los omega-3 y los resultados cardiovasculares dejaban que desear. “De los casi 70.000 participantes estudiados, murieron 7.044. De ellos, cerca de 4.000 fueron por muerte cardiaca y más de 1.000 de forma repentina. Hubo 1.837 ataques cardiacos y 1.490 accidentes cerebrovasculares”, se apunta en el estudio. Evangelos afirma que “no se encontró ninguna asociación estadísticamente significativa entre todas estas causas de muerte y la ingesta de suplementos de ácidos grasos omega-3 de origen marino, por lo que no podemos justificar que el uso de los omega-3 en suplementos para prevenir este tipo de enfermedades sea necesario en la práctica clínica normal”.

Los que sí se podrían beneficiar

“La historia de este tipo de complementos es la del resto de suplementos: realmente en muy pocos han podido demostrar científicamente sus beneficios”, comenta a ELMUNDO.es el doctor José Ramón González-Juanatey, presidente electo de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). “Este tipo de ayudas dietéticas se han visto beneficiadas por el apoyo recibido desde varios ensayos clínicos y las directrices de varias sociedades de salud, como la Administración de Fármacos y Alimentos de EEUU (FDA), que han aprobado su administración, ya sea como suplementos o bajo asesoramiento dietético, para los pacientes que han sufrido infarto de miocardio”, añade este especialista.

Sin embargo, González-Juanatey asegura que “hasta la fecha, y bajo un punto de vista cardiológico, no existe evidencia de que ayuden a evitar en general estas muertes. Este estudio sólo viene a remarcar lo que ya han indicado anteriores investigaciones sobre su escaso efecto”.

Así, para este experto, es importante diferenciar entre los omega-3 naturales y los suplementos artificiales. “Los que siguen siendo imprescindibles para los seres humanos, no sólo desde el punto de vista cardiaco, sino también cerebral, son estos ácidos grasos que se consiguen a través de la ingesta de pescado (sobre todo azul), fruta y verdura. Lo único comprobado es que una dieta variada y una vida sana es lo que realmente ayuda a evitar problemas cardiacos”, remarca.

Y aunque asegura que en España no es especialmente habitual recomendar estos suplementos, “tampoco quiere decir que sean completamente inútiles”. ¿Hay casos en los que se puedan recomendar y haya algún efecto? “Aunque en el ámbito cardiovascular no se suelen recetar, normalmente en muchos países se recomiendan porque sus pacientes consumen una dieta pobre en pescado y tienen riesgo cardiovascular alto, por lo que es común en lugares como Alemania o EEUU. Precisamente para este tipo de pacientes que no consumen el suficiente pescado, que han sufrido ya infartos, que tienen una diabetes muy avanzada o que sus niveles de triglicéridos son muy altos, se les puede recetar estos complementos, que no son un milagro, pero pueden ayudar a rebajar algunos peligros en este tipo de casos específicos”.

Silvia R. Taberné | Madrid

Fotografía: Photoxpress

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