Bronceado perfecto

Nueve claves para conseguir un bronceado perfecto

El bronceado perfecto hay que trabajárselo durante varias semanas antes de la exposición solar. Te damos las claves para ‘ligar bronce’ de forma sana y duradera.

  1. Confía en las píldoras antioxidantes. Numerosos estudios demuestran que el betacaroteno, el licopeno y la vitamina E intervienen activamente en el proceso de bronceado. Según el doctor José Manuel Carrascosa, dermatólogo del Hospital Universitari Germans Trias y Pujol y miembro de la AEDV, los suplementos orales ricos en estos ingredientes refuerzan los sistemas antioxidantes y defienden la piel de los efectos nocivos del sol, lo que se traduce en un bronceado sano y más duradero. “Además, al ser de origen vegetal, estas cápsulas no tienen efectos adversos”, explica el dermatólogo. Recuerda: para que cumplan su cometido debes empezar a tomarlas 15 días antes de la exposición solar.
  2. Prepara tu piel. Por todos es sabido: una buena exfoliación mecánica (muchos expertos recomiendan incluso las químicas, más profundas) abona el terreno para un bronceado uniforme y luminoso. Si decides practicarlo en casa con tu scrub favorito, sigue las instrucciones del doctor Miguel Sánchez Viera, miembro de la AEDV; “la exfoliación debe realizarse mediante masajes circulares suaves que no duren más de dos minutos en cada zona. Se debe insistir más en zonas propensas a la acumulación de células muertas, como espalda, codos, rodillas y pies”.
  3. Haz del fotoprotector tu mejor amigo. Existe la falsa creencia de que las fórmulas con factor de protección actúan como escudo para el bronceado. Es rotundamente falso. Según la Dra. Adriana Ribé, dermatóloga de la clínica Ribé, los filtros solares no solo no evitan el bronceado, sino que influyen en que éste sea más saludable (exento de quemaduras), bonito y duradero.
  4. Practica la protección ADD. Según Aurora Garre, asesora médica de los laboratorios Cinfa, para conseguir el perfecto bronceado, hay que protegerse antes, durante y después de tomar el sol. “Lo ideal es aplicarse el fotoprotector 30 minutos antes de salir de casa y renovarlo cada dos horas durante la exposición. Después hay que aplicar una crema antioxidante e hidratante para reparar el daño de las radiación solar”, asegura la experta.
  5. Apuesta por los sticks solares. Ideadas para proteger las zonas más sensibles (labio superior, párpados, contorno de ojos, cicatrices…), las barras de alta protección son el mejor aliado para las que toman el sol incluso en las horas “prohibidas” (de 12.00 a 16.00). Además, gracias a sus fórmulas híbridas (filtros físicos y químicos), las nuevas versiones consiguen sortear las clásicas manchas post sol (bigote, mejillas o frente…).
  6. Cuida tu alimentación. Según los laboratorios Nivea, juega un papel fundamental a la hora de agenciarse un bronceado duradero. “Los alimentos ricos en carotenos estimulan la producción de melanina y los que contienen vitaminas B o E evitan la deshidratación y la descamación, protegen la piel y prolongan el bronceado”, asegura uno de sus expertos. Algunos alimentos ricos en betacarotenos son la zanahoria, el tomate, el pimiento, el melocotón o las verduras de hoja verde en general. Añade también y legumbres a tu cesta de la compra. Ricas en vitaminas B y E, evitan la deshidratación -la gran enemiga de un bronceado hidratado.
  7. Hidrata tu piel a conciencia. No hay un bronceado uniforme y luminoso sin una correcta hidratación de la piel. Para evitar el efecto rebote del sol en forma de sequedad y deshidratación, los expertos aconsejan emplear tratamientos after sun, fuentes inagotables de sustancias nutritivas, calmantes y refrescantes. “Lo ideal es intensificar los tratamientos hidratantes unas semanas antes de exponerse a los rayos solares y coincidiendo con la exposición se recomienda someter a la piel a exfoliaciones y mascarillas nutritivas”, asegura Marta Gamarra, directora de formación de Eve Lom.
  8. Evita el bronceado rápido. La exposición solar progresiva y saludable (siempre bajo el amparo de la protección solar) se traduce a la larga en un bronceado más duradero. Por eso es mejor evitar las exposiciones muy intensas o las cabinas de rayos UV. Según los laboratorios Avene, este tipo de sistemas no solo son perjudiciales para la salud (según numerosos estudios contribuyen a la formación de cáncer cutáneo), también aceleran el proceso de envejecimiento cutáneo y promueven bronceados insanos y poco duraderos.
  9. Toma el sol de manera eficiente. Según Ángel Pizarro, responsable de la Unidad de prevención de melanoma de Clínica Dermatológica Internacional, una exposición solar moderada no sólo no es peligrosa sino que es muy beneficiosa para la salud. “Directamente, porque favorece la síntesis de vitamina D en la piel e indirectamente la exposición solar suele estar relacionada con actividades de ocio, recreativas o deportivas, que tienen otros muchos beneficios directos para nuestra salud”, asegura. El dermatólogo recomienda no excederse en los tiempos y no tomar el sol entre las 12:00 y las 16:00 horas.

Fuente: EL MUNDO
ANA VALLHONRAT
Foto: Shuttersctock

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario