Cremas que protegen contra los rayos infrarrojos del sol

Cremas que protegen contra los rayos infrarrojos del sol

Esta radiación representa el 45% de la total del sol. No produce cáncer cutáneo, pero sí un envejecimiento prematuro de la piel.

Empiezan a salir al mercado nuevos productos que prometen mejor protección solar. Así, por ejemplo, cada vez hay más cremas que anuncian su acción no sólo contra los rayos ultravioleta de tipo A y B, sino también contra la radiación infrarroja, que representa el 45% de la total del sol. Pero, realmente, ¿qué se sabe acerca de estos rayos?

Según un estudio publicado en ‘Journal of Investigative Dermatology’ en 2008, “los infrarrojos actúan a nivel dérmico, donde están el colágeno y las fibras elásticas de la piel (responsables de las arrugas y otros signos de la edad), por lo que sí inducen al fotoenvejecimiento. Sin embargo, no alteran el componente genético de la epidermis, es decir, no producen cáncer”. Así lo explica Salvador González, profesor de Dermatología de la facultad de Medicina de la Universidad de Harvard (Boston).

Dados los efectos dañinos de la radiación infrarroja, algunas firmas cosméticas proponen nuevas soluciones que, además de proteger de los UVA y UVB, luchan contra los infrarrojos. La última novedad, aunque aún no se comercializa, la presenta el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). “La particularidad de nuestra crema es que está hecha con microesferas de silicio (la mayoría están elaboradas a partir de dióxido de titanio y de óxido de zinc), un compuesto que tiene un índice de refracción muy alto que hace que la luz infrarroja se refleje y no llegue a penetrar en la piel”, explica a ELMUNDO.es Roberto Fenollosa, uno de los investigadores del CSIC en el Centro de Tecnologías Físicas. “Además, no provoca irritaciones ni reacciones alérgicas y tampoco deja un aspecto blanquecino al extenderse en la piel”.

A estas ventajas, se suma una más: “Hemos observado que al bloquear esta radiación se produce un efecto termorregulador, por lo que podría atenuarse el calentamiento de la piel en un 10%, aproximadamente”, argumenta Fenollosa. Con todas estas particularidades, “ahora que ya hemos patentado esta fórmula, estamos en contacto con distintas firmas cosméticas para comercializar el producto. El problema es que si no es a gran escala, la producción de las microesferas de silicio resulta muy cara”.

De momento, en el mercado ya existen algunas cremas de protección solar que, aunque no están hechas a partir de estas microesferas, sí anuncian su acción contra los rayos infrarrojos. La cuestión es saber qué recomiendan los dermatólogos. ¿Estamos lo suficientemente protegidos con los productos habituales o es necesario que también protejan de esta radiación infrarroja?

Como sugiere Yolanda Gilaberte, dermatóloga del Hospital de San Jorge de Huesca, en principio, “si queremos cuidarnos del cáncer de piel, debemos elegir un producto que proteja frente a los rayos ultravioleta de tipo A y B. Pero teniendo en cuenta que la fotoprotección también está dirigida a evitar el fotoenvejecimiento, no está mal incluir un filtro contra los infrarrojos”. Por esta razón, señala la experta, la mayoría de los laboratorios está trabajando en esta línea.

EL MUNDO: Laura Tardón