Abdominoplastia

Dermolipectomía abdominal o abdominoplastia

En ocasiones, las acumulaciones localizadas de grasa (lipodistrofia) en la región abdominal se acompañan de un excedente cutáneo y/o de una exagerada distensión de las estructuras musculares, fundamentalmente en las partes media e inferior; son circunstancias desencadenantes o predisponentes los embarazos, las ganancias y pérdidas rápidas de peso, etc.

En estos casos, en los que resulta previsible la escasa o nula recuperación de esas estructuras de contención (musculatura y piel) tras una liposucción simple, la dermolipectomía abdominal resuelve, en un mismo acto terapéutico, el exceso de tejido graso y de piel en la región; y, siendo preciso, el retensado de la musculatura local. Permitiendo, además, la eliminación de tejido estriado (si lo hubiere) y la corrección del ombligo, muchas veces afectado.

Método:

Es muy importante el diseño preoperatorio, con el paciente de pie, comprobando la magnitud de los excedentes.

Si el excedente cutáneo es discreto y existe escasa o nula distensión de la musculatura abdominal, la intervención se realiza bajo anestesia local; se practica una liposucción clásica y, a continuación, se elimina, mediante incisión quirúrgica en la región suprapúbica (incisión que apenas desborda los límites del vello del pubis), el fragmento cutáneo programado.

Si el excedente cutáneo es importante y, sobre todo, si la musculatura abdominal está muy distendida, la incisión debe ser más larga; se realiza un amplio despegamiento de la piel, hasta la región costal, para facilitar su readaptación, y se elimina el sobrante. Se practica retensado de los músculos afectados (músculos rectos del abdomen), y una recolocación del ombligo. Según el caso y las circunstancias, este tipo de abdominoplastia puede practicarse con anestesia general, con anestesia peridural, o con anestesia local y sedación.

Este tipo de intervenciones pueden combinarse con otras, practicadas por los correspondientes especialistas, en el mismo acto operatorio: ligadura de trompas, corrección de herniaciones, etc.

Tras la intervención, se coloca un vendaje compresivo. A las 24-72 horas, se retira este primer vendaje, y los drenajes, si fueron colocados; a partir de ese momento, el paciente puede ducharse. Se utilizará una faja elástica de contención durante 30-60 días. Los puntos quirúrgicos se retiran a partir del décimo día.

Duración del tratamiento:

Entre dos y cuatro horas.
Si la intervención se practica con anestesia general o peridural, el paciente permanece ingresado 12-24 horas.

Inconvenientes:

Cuando el excedente cutáneo es muy importante y deben realizarse grandes despegamientos, la liposucción de la región más alta (“la del estómago”) debe posponerse o haberse realizado con anterioridad, con un margen de varias semanas, para evitar una desvitalización cutánea en una zona que va a ser sometida a una tracción importante.

Las complicaciones postoperatorias graves son infrecuentes: hematomas, seromas, infecciones, etc.; porque se adoptan todas las medidas de prevención precisas en cada caso: antibióticos, electrocoagulación minuciosa, drenajes, suturas, compresión.

El paciente puede realizar una vida relativamente normal en dos o tres días, adoptando una actitud de protección (flexionado hacia delante) ; sin embargo, a efectos laborales, no podrá realizar esfuerzos durante 30-60 días.
Debe aceptarse la posibilidad de un grado variable de hinchazón, tirantez abdominal, y transtornos de la sensibilidad locales durante algunos meses.

Toda dermolipectomía abdominal o abdominoplastia deja cicatrices permanentes; están situadas en una zona que puede ocultarse con la ropa interior o el bañador. Habitualmente, con el tiempo y salvo complicaciones (cicatrices hipertróficas o queloideas, que serán tratadas oportunamente), en ocasiones vinculadas a circunstancias personales (predisposición, tabaquismo, etc.), resultan poco visibles. No es infrecuente la necesidad de retocar estas cicatrices, para mejor su aspecto, fundamentalmente en sus extremos.

Comentarios:

A pesar de las cicatrices, el resultado estético de la abdominoplastia es altamente satisfactorio y reconfortante. Cierto es que la forma definitiva del abdomen y el contorno de la silueta no se alcanzan probablemente, de forma definitiva, hasta pasados de cuatro a seis meses de la intervención, sobre todo si se ha asociado una liposucción importante.

En muchas ocasiones, amén del inestetismo que pueden suponer, este tipo de vientres provocan transtornos higiénicos, funcionales (al impedir una adecuada flexión de la cintura), e incluso de salud por compresión de estructuras vitales a nivel de las cavidades torácica y/o abdominal.

Debe quedar claro que una dermolipectomía abdominal o abdominoplastia no exime de la, en ocasiones imprescindible, reducción del peso corporal. En este caso, el médico y cirujano cosmético establecerá las pautas dietéticas, farmacológicas y terapéuticas necesarias para conseguirlo.

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